sábado, 3 de septiembre de 2011

La palabra de Dios


Cuando era chica intenté varias veces leer la Biblia. Algunos relatos eran apasionantes, otros me daban miedo y de la mayoría no entendía nada.
La catequesis recibida de joven era como una papilla de bebé, ya estaba preparada, pre-cocida y la entendía con facilidad.
Al crecer y de la mano de la Agrupación, debo confesar que ya era grande, entendí verdaderamente la forma de leer la Biblia y su Espíritu.
Cada día, El Señor nos habla con ternura entrañable, con parábolas, utilizando las cosas de todos los días para darnos su mensaje. Un mensaje siempre actual y siempre nuevo, que entenderemos disponiendo el corazón con humildad, para poder relacionar e iluminar nuestra vida.
Quien conoce la escritura , conoce a Dios, ora, para contemplar y discernir la obra del Espíritu Santo.



Oración para antes de leer la Sagrada Escritura

Señor Jesús, abre mis ojos y mis oídos a tu Palabra
Que lea y escuche yo tu voz y medite tus enseñanazas
Despierta mi alma y mi inteligencia,
para que tu Palabra penetre en mi corazón
y pueda yo saborearla y comprenderla.
Dame una gran fe en Tí, para que tus palabras sean para mí
otras tantas luces que me guíen hacia Tí
por los caminos de la justicia y de la verdad.
Habla Señor, que yo te escucho
y deseo poner en práctica tu doctrina,
porque tus palabras son para mí,
vida, gozo, paz y felicidad..
Habla Señor, Tú eres mi Señor y mi Maestro
y escucharé Tu Palabra con el corazón abierto.
Amén .


viernes, 24 de junio de 2011

El padrenuestro vivido



Una señora me pidió un test para saber cómo andaba su cristianismo. Me animé y le dije que la mejor manera de verificarlo es averiguar si la vida entera cabe en el Padrenuestro.

Después me llamó por teléfono para decirme: fracasé rotundamente en la prueba. Mi vida no cabe en el Padrenuestro.

Me cuesta perdonar cuando me ofenden o me dejan de lado, Vivo tratando de encerrar la voluntad del Padre en los estrechos compartimentos de mi egoísmo; digo diariamente:"venga a nosotros tu Reino", rezo pero no cumplo, porque pienso demasiado en la construcción de mi reino, mi éxito, de mis programas. Soy capaz de pedirle el pan de cada día...hasta le pido la Eucaristía, pero no le pido el pan de la paz, para estar de pie, confiada cuando me toca vivir mis problemas, grandes o chicos...

No me dejes caer en tentación y , no me alejo o alejo a los míos de la ocasión de peligro...

Líbrame del mal, y ando buscando mi suerte o apoyo en horóscopos, adivinos o amuletos, en los que disfrazado de "buenito" se esconde el maligno. Porque no vemos "peligro" en todo lo que se nos ofrece desde la sociedad o los medios. Pero terminan contaminándonos.

Rotundamente, fracasé en la prueba .

Esa llamada me sacudió las estructuras. Revisé yo, mi presente y mi pasado.

Mis actitudes, gestos y pensamientos. Mis diálogos, mi solidaridad, mi vida en comunidad.

Y descubrí que vivo amontonando oraciones, recito con los labios, pero allí se quedan, no van a la práctica. Un cristianismo de fe recitada, no vivida.

Señor, perdona nuestras incoherencias. Ayúdanos a vivir el Padrenuestro con tu Gracia.

Danos fortaleza y alegría, y que podamos descubrir que en el camino de la vida, siempre estás a nuestro lado, aunque a veces no te veamos.

Danos tolerancia con todos nuestros hermanos; diferentes , pero iguales en dignidad para vos.

Danos tu Gracia y tu luz, para que podamos reflejar en nuestro día, que realmente somos" tus hijos" y podamos rezar con todo el corazón y la vida: "Padrenuestro que estás en el cielo...
















jueves, 2 de junio de 2011

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS




Consagración del hogar al Sagrado Corazón de Jesús








"Dulcísimo Corazón de Jesús:

tuyos somos y tuyos queremos ser;

humildemente postrados ante tu Sagrada

Imagen, te consagramos nuestras personas, nuestra casa, nuestra

familia, con todo lo que somos y todo lo que tenemos.

Reina en nuestra casa como en

un hogar que te pertenece y

no permitas que te sea

arrebatado todo lo que con todo

corazón te hemos consagrado.

Derrama amorosamente sobre

nosotros las bendiciones que has

prometido a los que veneran tu

sagrada imagen. Enriquécenos

con la paz de que gozan las familias

que son de tu Corazón.

Compadécete, de los que

ingratos, se alejaron de Tí.

Ilumina a aquellos que todavía

no conocen las riquezas de tu

amor; atráelos con la suavidad

de tu gracia. Santifica, Dulce

Redentor, nuestra casa y familia,

para que acabando en paz la

carrera de esta vida pasemos a

alabarte en la eterna mansión de

la gloria.



AMÉN"

martes, 10 de mayo de 2011

Pascua: la fiesta de las piedras removidas




Por la mañana del día de Pascua, algunas mujeres fueron al huerto y vieron la piedra removida.


El Señor había resucitado!


A pesar de esa sensibilidad que tenemos nosotras y nuestra intuición hacia todo lo sensible, cada una tiene, muchas veces una gran piedra en la embocadura del alma.


No nos deja pasar el oxígeno, nos oprime el corazón, nos amordaza y bloquea cada rayo de luz. Esta oscuridad no nos permite ver al que tenemos al lado.


Es la piedra de la soledad, de la miseria, de la enfermedad, del odio y la desesperación, la tristeza y el dolor.


Tenemos muchos elementos para remover la piedra. Hagamos palanca con la oración, empujemos con la fortaleza de María, saquemos el polvo y las telarañas con el plumero que nos prestan en las reuniones de la Agrupación, y al hacer lugar dentro del corazón, invitemos al

Resucitado a que habite en ella.


Que la Pascua sea para todos, el rodar de esa piedra, el fin de las pesadillas, el inicio de la luz, la primavera de nuevas relaciones.


Y si cada una de nosotras, saliendo de su sepulcro, se esforzara en remover también la piedra del vecino, se repetiría nuevamente el milagro que marcó, la Resurrección de Cristo.






Señor, ayúdame a remover mi piedra y quédate en mi vida!
























lunes, 25 de abril de 2011

Pascua de Resurrección



¡Cristo ha resucitado!



Juan nos habla en el Evangelio de la dificultad del entendimiento humano, que lo hace incapaz de comprender las verdades que sólo la fe comprende.
Las mujeres corrieron al sepulcro, pero el Señor ya no estaba entre los muertos, sino en la presencia de Dios.



Los signos de la vendas en el suelo, sirvieron para que los discípulos, apenas recordaran las palabras del Maestro" dentro de poco no me verán.."(Juan 16,16) y corrieran a contarles a todos. Todavia tenían temor, todavía no lo reconocerían en el camino, todavía les faltaba crecer en la fe.



Nosotros en nuestro camino, tambien somos como aquellos discípulos que ante el dolor de la cruz, creemos que ya está todo dicho; ante las dificultades,está todo perdido; ante los problemas familiares, solo vemos la tumba vacía.



El crecimiento de nuestra fe, y una mayor unión con el Resucitado, nos permitirá entrever, aún en el dolor, el germen de nuestra propia resurrección.



Cristo en su cruz, cargó con todos nuestros pecados, para eso vino, para eso murió, por ella nos salvó, sin este día, vana sería nuestra Fe



Apropiémonos de esa salvación, siguiendo los pasos del Resucitado, y en nuestro camino, poco a poco lo reconoceremos.



Llegar a vivir como resucitados es llegar al núcleo, la esencia de lo que es la vida que Dios nos ha regalado a cada uno de nosotros.



Llegar a vivir como resucitados es llevar consuelo al afligido, ternura al pequeño, ayuda al necesitado, alegría al que está triste; porque nuestro Dios ESTÁ VIVO!



¡Vivamos como hombres nuevos, alegres de ser testimonios del amor de Dios, y llevemos la alegría de la Resurrección a nuestro entorno!






FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN!

miércoles, 13 de abril de 2011

Tiempo de reconciliación


"Yo confieso"

Sabemos que, tanto en la vida pública como en la justicia humana corrompida, reina la mentira. Es muy fácil tratar de echar la culpa "al otro" de alguna situación, pero a Dios no lo podemos engañar. Aún así, mientras vivamos, el Señor nos da la gran oportunidad de purificarnos por medio del sacramento de la reconciliación, y también, por el acto penitencial al inicio de cada misa.

Por eso decimos:"Yo-no el otro- confieso...que he pecado mucho...


¡Pero no hice mal a nadie!... han de decir algunos.

Aunque ésto fuera cierto, tal vez pecaste mucho por omisión; no amaste a Dios ni a tu prójimo como debes amarlos; no has puesto ni tu corazón, ni tus disponibilidades o talentos, ni tu tiempo en la medida de lo posible a disposición del Señor, del apostolado de la Iglesia y de las necesidades del prójimo. Y de ésto siempre puedes acusarte.

De la absolución del sacerdote al terminar el acto penitencial("la confesión"), vale lo que dice el Papa Juan PabloII en su exhortación apostólica Reconciliación y penitencia, del año 1984: " La Eucaristía es antídoto, (medicina), que nos libera de las culpas cotidianas y nos preserva de los pecados mortales, es fuente de salvación y reconciliación para todos los hombres".

Para conseguir estos efectos siempre es indispensable la actitud del hijo pródigo, quien lleno de arrepentimiento y amor al Padre, exclama:" He pecado, quiero levantarme y volver al Padre".

Es necesario, sin embargo, recordar que la Iglesia, guiada por la fe en este gran sacramento, enseña que ningún cristiano, consciente de pecado grave, puede recibir la Eucaristía antes de haber obtenido el perdón de Dios, por la confesión sacramental.

La penitencia interior es una reorientación radical de toda la vida, un retorno, una conversión a Dios con todo nuestro corazón, una ruptura con el pecado,una aversión al mal. Al mismo tiempo, comprende el deseo y la resolusión de cambiar de vida con la esperanza de la misericordia divina y la confianza en la ayuda de la gracia. Esta conversión del corazón va acompañada de dolor y tristeza saludables, ya que al reconciliarnos con nuestro "amigo", nos quitamos un peso del alma, y la gracia( regalo de Dios) nos fortalece para no volver a caer en nuestras debilidades y flaquezas.

Todos los ángeles y los santos miran con benevolencia a los fieles que presentan un corazón dolido por sus pecados, e interceden por ellos; Virgen María, sé nuestra compañera en este camino de regreso al Padre!


Semana Santa..tiempo de reconciliación.

jueves, 7 de abril de 2011

Domingo de Ramos


La semana Santa comienza con el domingo de Ramos. Esta celebración tiene mucho de humano, parecería que conviven el entusiasmo de su llegada:"Bendito el que viene en nombre del Señor", con el dolor de la traición y la cercanía de la muerte.

No son dos caminos paralelos, que dejarán al hombre en la incertidumbre, sino que será Jesucristo con su muerte y Resurrección quien nos dará una respuesta definitiva: " la muerte ha sido vencida", es la expresión gozosa del triunfo de la Pascua, que se convierte en certeza y esperanza para el cristiano.

Lo reciben con palmas, lo saludan, ven el triunfo esperado. La procesión en la que participamos , es el camino que vamos a recorrer con Él. Los ramos no son , como un talismán, ni un simple objeto bendito, sino el signo de participación, y expresión de la fé. Mesías y Señor que va hacia la muerte para la salvación de todos los hombres. Por eso este domingo tiene un doble carácter, de gloria y de sufrimiento, que es lo propio del misterio Pascual.

No caminamos a tientas, sino bajo la luz y la fuerza de Jesucristo.

Invitemos a nuestra familia a celebrar la Semana que se inicia con el domingo de Ramos. Y al colocar el ramo bendito en nuestra casa, nos recuerde todos los días, el infinito amor que Jesús nos tiene.!

MEDITACIÓN DE LOS DOMINGOD

Domingo XXVII .ciclo A domingo 4 de octubre 2026 Un hombre poseía una tierra y allí planto una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó un...