miércoles, 10 de diciembre de 2008

Mensaje de Adviento


"¡Consuelen, consuelen a mi pueblo! "-dice Dios( Is.40.1)


Así sugiere, pide, implora Dios al profeta y a cada uno de nosotros.

¿ Cuánta necesidad de consuelo tiene nuestra familia, nuestro barrio, nuestro ambiente, nuestros amigos?

¡ Y cuánta impotencia sentimos al no poder llegar a satisfacer esa necesidad! Y aún más, sabiendo que cada una de nosotras necesita consuelo, contención y paz en medio de tantas dificultades.

Pero la palabra de Dios es viva y eficaz, y nos increpa.

¿ Cómo consolar si no tengo personal consuelo?

¿ Cómo contener si me siento desbordada?

¿ Cómo dar lo que no tengo?

Son preguntas lógicas, sensatas y con una sola respuesta humana: NO PUEDO.

Pero sigue el Señor diciendo: " Súbete a una montaña elevada, tú que llevas la buena noticia a Sión"( Is 40.9)

¿ A qué montaña tendré que subir?

A la montaña de mis dificultades, a la montaña de mis dolores, de mis impotencias, de mis debilidades.

Y sobre ellas, anunciaré como la voz que llama en el desierto" preparen el camino del Señor que está por llegar; y agregaré: " que se rellenen todos los valles ( de mis perezas, de mis bajones, de mis miedos, de mis quejas) , que se aplanen todas las montañas y colinas ( de mi orgullo, de mi soberbia, de mis vanidades, de mis rencores) y que las quebradas se conviertan en llanuras

( Is 40.4)

Si intento comenzar por mí, quizá el testimonio pueda mover metas y corazones, con la ayuda de la gracia que es siempre eficaz.

¿ Dónde se encuentra mi fé en ese Dios de Pablo que le dice: "Te basta mi gracia, mi poder triunfa en la debilidad (2 Cor 12.8)

De modo que ahora diré NO PUEDO,PERO ÉL SÍ PUEDE EN MÍ.

Si le entrego el corazón, todo es posible!

Consolemos entonces, consolemos y tengamos en medio de todo dolor y dificultad una felicísima y santa Navidad!

viernes, 21 de noviembre de 2008

¿Cuando te aceptaras por fin?


Muchas personas estan interiormente atados, paralizados, y viven una vida ineficaz, porque nunca se aceptaron a si mismas, con sus limitaciones y cualidades. Tal vez porque están afectados por una enfermedad, por algún defecto físico, o por alguna dificultad del carácter...O quizás la familia no los haya acompañado, los suyos no los comprenden, vegetan en el trabajo...En pocas palabras , ESTAN LIMITADOS por ellos mismos, por su entorno y por eso se sienten humillados.
Sean sinceros: nunca han aceptado verdaderamente esos límites. A menudo piensan: si tuviera buena salud haría...si hubiera sido inteligente habría estudiado...si fuera más ágil podría...etc.Y en esos pensamientos hay rencor contra sí mismos, contra los demás y contra la vida.
Mientras no se acepten verdaderamente los límites, no se puede construir nada sólido, en realidad pierden el tiempo deseando tener los instrumentos que estan en manos de los demás sin darse cuenta que ellos tambien poseen otros diferentes, igualmente útiles. Lo mejor sería no mirar los de los demás, mirar los de cada uno, tomarlos y trabajar.
Negar los límites no los suprime, al contrario, les da una gran fuerza de destrucción contra sus vidas. Si son capaces de cambiarlos ADELANTE. Si no, ACEPTENLOS. Esto no se trata de resignarse agachando la cabeza, sino de decir SI, LEVANTANDOSE. Tomándose de la mano de Jesús ofreciendole las preocupaciones, las penas, los pesares, las limitaciones. Y creyendo más en su poder que en nuestra eficiencia.
Tranquilícense, Dios observa a todos y a sus ojos nadie es menos grande, ni menos amado que cualquier otra persona a la que se pueda"envidiar".
En la medida en que comprueben, acepten y ofrezcan sus limitaciones a Dios, descubrirán que su pobreza se convierte en una inmensa riqueza. Y también debemos reconocer y ofrecer nuestras cualidades. Las poseemos. Es necesario reconocer los regalos que el Señor nos hace. Estos regalos son para compartirlos con los demas .
No se preocupen por la opinion de los otros, debemos ser como somos. Los otros nos necesitan, tal como el Señor ha querido que fueramos. Sin disfraces, ni mentiras."Soy un ejemplar UNICO salido de las manos de Dios.."
Cultivemos una unica aspiracion: ser plenamente aquellos que Dios quiere que seamos...y seremos perfectos...

sábado, 18 de octubre de 2008

mamá Maria

Es la hora de la tarde, María ha terminado las tareas principales del día.


Ha tomado de la cuna al niño en brazos y se ha sentado.


Su esposo ha vuelto del taller,sudoroso, cansado, ha besado al niño y se está cambiado de ropa.


El niño tiene que dormir. Antes la madre le da de mamar.


Por la puerta entran todavía las últimas claridades del día, envueltas de fragancias de romero y tomillo de la montaña.


Esos momentos en que la madre toma al niño y lo estrecha contra su corazón, antes de darle de mamar, son instantes únicos. El acto maternal y tierno por excelencia.


La madre es MARIA, el niño es JESÚS, la montaña es NAZARETH, el padre es JOSE.


Estamos acostumbrados a ver a la Virgen en el cielo, con una grandeza y gloria inmensas, pero nos olvidamos un poco que ella primeramente estuvo en la tierra y que fabricó,podríamos decir, aquí, la gloria que allá tiene.




María vivia en su hogar, cumpliendo con sus deberes; tenía que cocinar todos los días como las mujeres de su tiempo y como las mujeres de hoy. Hacía la limpieza de la casa. Lavaba la ropa. Debía buscar el agua del pozo común con un cántaro a cuestas. Jesús cuando ya caminaba iría con ella, agarrado quizás de sus faldas. Cuando tuvo que huir a Egipto para salvar la vida del niño fue amontonando sueño y cansancio, como nos pasa a nosotros en un largo viaje.


La Virgen María, siendo la elegida, hizo lo que tenía que hacer. Las ordinarias tareas de todos los días , eran, hechas con amor , extraordinarias!


La toda amable, sencilla humilde santísima Virgen, era una mujer de su tiempo , ocupada de las cosas de su familia y de su hogar.


Las tareas que aburren y cansan, que todas hacemos, hechas con entrega y amor, contribuyen a fortalecer los lazos familiares, a crear un clima de calma y alegría.


A Dios no le interesa tanto lo que hacemos, sino COMO lo hacemos.


Dios hizo grandes cosas en María, pero ella también trató de hacer grandes, las pequeñas cosas de cada día.




FELIZ DÍA DE LA MADRE!

jueves, 9 de octubre de 2008

arma poderosa


Sin duda que sufrimos una ola de inseguridad que aflige a todas las familias sin excepción.¡Qué novedad! Pero me refiero al robo más importante y más peligroso: el robo de nuestras vidas, de la vida de nuestros hijos y nuestros esposos. Es más peligroso por que es silencioso y persistente.

Es el robo de las almas, es el robo de la salvación que se realiza a través de los abusos, del desenfreno, de la droga, el alcohol, del éxito a todo precio.

Este es el diagnóstico, Cómo luchamos contra ésto? Con qué armas?Mi tarea desde la casa, parece limitada, casi nula.

Creo que el primer paso es tomar conciencia, que aunque en la familia haya salud, dinero y amor... aunque parezca" todo bien", si falta Dios, falta todo.

Y el segundo paso es, la oración.

Nuestra arma poderosa e invencible.

Poco usada, poco valorada, tenida como último recurso( cuando no sabemos que hacer o decir, exclamamos" no queda otra que rezar")...como si fuera un premio consuelo!!!

Estamos llamadas, como mujeres y como madres, a re-engendrar a nuestros hijos a la vida de la gracia, es decir a tener presente a Dios en las pequeñas cosas de cada día. Estamos en estado de parto permanente.

Así como nuestro compromiso con ellos( e incluyo a los esposos y demás familiares) no terminó el día del parto; así debemos asumir que sin palabras, sin discursos, pero con mucha fe, con paciencia, con perseverencia, y con la convicción de que Dios ama más que nosotras mismas a esas almas que costaron la vida de Cristo, podemos volver a dar a luz la vida espiritual de nuestras familias.

No bajemos los brazos, porque nuestro desgano es peligroso.

Una mujer, una esposa, una madre, fortalecida en la fe, serena en las dificultades, confiada en la Providencia, irradia en su hogar una luz tan fuerte, que sin dudas, iluminará el camino de toda su familia.


Tarea de la semana: Rezar por nuestra familia y despedirlos cada día con un : " Dios te acompañe".

lunes, 22 de septiembre de 2008

DIOS TE HACE SEÑAS A TRAVES DE LO COTIDIANO


Sin fe lo cotidiano, es solamente el "terrible cotidiano". Con fe, lo cotidiano se convierte en la Presencia de Dios en tu vida, y se convierte en tu propia presencia ante Dios. Él te hace señas en tu vida de cada dia. Las cosas de las que se sirve para hacerte señas son aquellas que se encuentran ante nuestros ojos: las cosas acostumbradas, las ocupaciones diarias, los lugares de cada día, los horarios acostumbrados..., traen al Dios que quiere encontrarnos alli donde estamos y en lo que hacemos.

Él está presente en la cita de lo cotidiano. Hagámosle un lugar donde pasamos la mayor parte del tiempo. Está a gusto en la cocina, en nuestro comedor, en el patio, en nuestro lugar de trabajo, etc.

Allí nos espera y acompaña en todo lo que nos sucede. Se contenta con una mirada, con una sonrisa, y al pasar junto a Él, una pregunta, unas palabras.

Trata de llegar a Dios entre el polvo, la comida, los libros, los papeles. En el sudor de tu cotidianidad.

El mundo de hoy necesita santos con jeans, con traje de baño, con guardapolvo, con equipo de tenis o con delantal.

Hagamos que Dios entre el nuestras cosas de todos los dias. En nuestros aciertos y errores, en nuestro cansancio, en nuestras dificultades, en nuestras esperas, en nuestras alegrías y en nuestras penas.

Dios debe convertirse en el gran compañero de los días siempre iguales logrando que obtengamos junto a Él nuestros mejores frutos.

domingo, 31 de agosto de 2008

No traicionar a la muchacha


Una vieja hebrea, recuerda este episodio de su infancia. Tendría 9 o 10 años.

Formaba parte de una caravana de nómadas en el Sahara.

Había sido confiada a una anciana, que se ocupaba de su educación.

La vida transcurría en una amplia tienda, donde todos se reunían a comer, dormir y charlar.

En una noche de primavera, la muchachita siente una necesidad irresistible de salir fuera de la tienda. Al aire libre, queda fascinada ante el espectáculo de aquella noche única.

Nunca había visto tantas estrellas!

Los aromas traídos por la brisa del desierto, la transtornan.

Tiene la impresión de que ese silencio forma parte de un plan. Que todo está pronto para la llegada de alguien.

De pronto, se oye la voz áspera de la anciana-¿ Dónde te escondiste? Ve inmediatamente adentro con todos!

De mala gana, la niña vuelve a la tienda y dice: -Ven a ver la noche, es un espectáculo. ¿ No crees que le Mesías puede venir hoy?

Por toda respuesta, la vieja ordena: -Deja ya en paz al Mesías y aprende a hacer tus cuentas!


En cada una de nosotras conviven estos dos personajes.

Nuestra alma, nuestra tienda, alberga juntamente a la vieja y a la muchacha.

Las dos desean hacer oir su voz.

La voz de la muchacha, nos invita a salir afuera, al aire libre, a bandonar el recinto de la costumbre, de la mediocridad, de la insignificancia, de la rutina.

Sal fuera, no te dejes aprisionar por la mezquindad. No te dejes adormecer por las conveniencias.

Contempla el horizonte. Déjate conquistar por un territorio inexplorado...

Pero está también la voz de la vieja, que nos hace ver la "realidad", que nos hace entrar en la prudente normalidad, que nos deja clavados en nuestras limitaciones.

Aprende a hacer tus cuentas. No te llenes de preocupaciones, ocúpate. Confórmate. Adáptate, como hacen todos. Quédate en lo seguro. No te alejes de donde acampa la caravana.



Nuestra verdadera edad está dada, por el prevalecer en nosotros la voz de la muchacha o la voz de la vieja.

Se combate una lucha incesante en nuestra tienda: entre la muchacha que nos invita a descubrir, a crecer, a abrir el corazón... y la vieja gruñona que nos invita a la ...contabilidad.


Puede parecer paradójico; PERO ES UNA REALIDAD EVANGÉLICA: En la vida somos felices, crecemos, nos hacemos adultos, solamente en la medida en que no traicionamos a la muchacha que está dentro nuestro.

Solamente la muchacha sabe todo acerca de nosotros mismos.

Precisamente porque no sabe de mezquindades y cálculos...

El niño sí es maduro. Maduro en sueños, maduro en esperanzas, maduro en sorpresas...

Dejémonos pues guiar por la niña que hay en nosotras.

Ella no se equivoca.

Nos conduce con seguridad por el camino del Reino...

Donde la espontaneidad y la sorpresa son norma.

Qué figura descubrís en la ilustración?


martes, 19 de agosto de 2008

PEDALEA CON JESÚS

Al comienzo yo veía a Dios como mi observador, como mi juez que llevaba la cuenta de las cosas que yo hacia, para saber si por ellas merecía el cielo o el infierno.
Él estaba allá afuera como un personaje.
Más adelante, cuando conocí a Jesús, la vida se transformó en un paseo en bicicleta. Era una bicicleta para dos y Cristo iba en la parte de atrás, ayudándome a pedalear.

Yo no recuerdo cuando Él sugirió que cambiáramos de lugares. La vida no ha vuelto a ser la misma desde entonces. JESÚS HACE QUE LA VIDA SEA FASCINANTE.

Él me decia PEDALEÁ y yo me aferraba, y anciosa le preguntaba ¿a donde me llevas? Él sonreía y no contestaba y yo...empecé a confiar. Comencé a olvidar mis miedos de antes, y me lancé a la aventura de vivir a su lado, PEDALEANDO JUNTOS. Y si alguna vez decia "estoy asustada", Jesús se inclinaba y tomaba mi mano. Él me llevo a conocer gente que me hacia regalos de sanación, de aceptacion, de alegría y de paz para nuestro viaje.

Él decia: "Da esos regalos", y yo se los daba a la gente con que nos encontrábamos y descubría que dando, yo recibía, y que con Jesus a mi lado la carga se hacia ligera.

Al comienzo yo no confiaba en que Él manejara mi vida. Pensaba que YO PODÍA CON TODO.

Pensaba que si "yo" dejaba de manejar, chocaría. Pero después comprendí que Él sabe darle la inclinación perfecta a la bicicleta en las curvas que presenta el camino, saltar las grandes piedras, hasta volar para acortar los pasos peligrosos.

Estoy aprendiendo a callarme y a PEDALEAR en los lugare mas extraños. Estoy empezando a disfrutar del panorama y de la fresca brisa en la cara.
Y cuando siento que ya no puedo mas...Jesús solamente me mira, sonríe y me dice : ¡PEDALEA!


MEDITACIÓN DE LOS DOMINGOS

XXVI Domingo XXVI del tiempo ordinario Ciclo A Domingo 27 de septiembre 2026 “«¿Qué les parece? Un hombre tenía dos hijos y, dirigiéndo...