lunes, 30 de noviembre de 2009

ADVIENTO: ES EL TIEMPO QUE JESUS NAZCA EN NUESTRA ALMA


Llamamos Adviento al período de cuatro semanas anteriores a la Navidad, en el que la Iglesia toda nos invita a preparar la fiesta, convocándonos a la oración y a gestos de caridad fraterna.
En el tiempo de Adviento la Iglesia revive las "Venidas" del Señor a su Pueblo:

- La venida histórica, como ser humano, como Niño de Navidad en el seno de María Virgen.
- La venida triunfal, como Señor, cuando se manifieste plenamente su Reino en el fin de los tiempos.
- La venida íntima, la permanente, al cristiano que prepara su corazón para vivir la Navidad en plenitud y para el encuentro definitivo cuando el Señor venga.


Llevar a cabo el Adviento significa supone la fe y la esperanza. La fe que es la confianza en Dios y en su palabra; y la esperanza en sus promesas que sin duda se cumplirán en el tiempo por Él indicado.
Yo quisiera que este Adviento pensemos en las "venidas" permanentes del Señor al corazón del pueblo. El secreto para celebrar una verdadera navidad es el amor por Jesús. ¿Cómo corresponder a Uno que nos ha amado tanto?. Un corazón amante es el único pesebre donde Cristo ama llegar en Navidad. Pero ¿dónde hallar este amor?. en el corazón de la Trinidad. Existe un amor por Jesús perfecto, infinito, sólo digno de Él, y descubrimos que existe para nosotros la posibilidad de formar parte de él, de hacerlo nuestro, de acoger con éste a Jesús en Navidad. Es el amor con el que el Padre celeste ama a su Hijo, en el momento mismo de generarlo.
En el bautismo hemos recibido tal amor, porque el amor con el que el Padre desde la eternidad ama a su Hijo se llama Espíritu Santo; y nosotros hemos recibido en nuestro bautismo al Espíritu Santo.
En Él se nos ha dado el mismo amor del Padre por su Hijo. Jesús es el mismo que nos asegura esto y muy claramente: ..."para que el amor con que Tú me has amado esté en ellos y yo en ellos", dice dirigiéndose al padre (Jn 17,26). En nosotros, por tanto, por gracia, existe el mismo amor con el que el Padre ama al Hijo. ¡Qué descubrimiento, qué horizontes para nuestra oración y nuestra contemplación!. Dios Padre me ama como ama a Jesús. El cristianismo es gracia, y la gracia no es sino esto: participación en la naturaleza divina (2 Pedro 1,4), o sea, en el amor divino.
Algunos místicos han hablado de una Navidad especial, misteriosa, que ocurre en el "fondo del alma". Esta se celebra cuando la criatura humana, con su fe y humildad permite a Dios Padre generar de nuevo en ella al propio Hijo. Una máxima recurrente de los Padres - de Orígenes a San Agustín y a San Bernardo - dice "¿De qué me sirve que Cristo haya nacido una vez en Belén si no nace por fe en mi alma?", de ésto se trata el Adviento: que Cristo nazca en el alma por la fe como nació en María por la fe antes de la encarnación. Es el nacimiento místico de Jesús en el alma cuya semillas se nos han donado en el bautismo y que debemos hacer germinar con la gracia. El Señor viene siempre a nosotros, nos ha amado y nos sigue amando. Este es el servicio de amor a nuestros hermanos que debe caracterizar a todo cristiano que se jacte de serlo: amar al prójimo como Jesús los ama. Sin el nacimiento místico no hay Navidad en el mundo, sino una fiesta meramente social y bastante paganizada. Sin el nacimiento místico no hay posibilidad de amar como nos ha enseñado el Señor.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Cristo Rey


Cuando estudiábamos, en la escuela secundaria, varios capítulos eran dedicados a los "reinos". Dinastía de reyes, se cruzaban entre sí, dominando territorios y pueblos durante varios siglos.El poder, el oro, el lujo eran sus características.
La Iglesia celebra a CRISTO REY. Otra clase de Rey. Rey del servicio, la compasión, el amor.
Y hablar de su reino nos lleva a explicar que es un reino muy especial.
Que no tiene límites físicos, geográficos, ni históricos. No tiene medidas ni dirección, tal vez podríamos decir que tiene"horizontes".Que está entre nosotros, pero todavía no plenamente.
Que son muchos lo que lo habitan, pero no están numerados, ni registrados, ni señalados.Nadie está autorizado a dar pasaportes, ni a decir quién entra y quién no.
A veces se los descubre por sus actitudes, y su forma de vida.
Este Rey que celebramos, JESÚS, nos muestra su reino a través de su vida;sus curaciones,sus consuelos, su bondad, su amor. Si queremos ser habitantes de ese reino, la entrega amorosa al prójimo, y en especial al más necesitado, deben ser el signo que nos acredite" habitantes del reino de Dios".
No grandes signos, sino signos útiles.
Al lastimado, una ayuda;
al triste, un consuelo;
al enfermo,un cuidado especial;
al solo, compañía;
al pequeño, una caricia.
Sembrando LA PAZ, LA DULZURA, EL PERDÓN Y EL AMOR, estaremos cultivando el terreno, para que florezca el verdadero reino
Un pequeño gran gesto cristiano, en un mundo tan indiferente como el de hoy, será la muestra simple y sencilla, de que CRISTO es el único REY.
Que Cristo sea nuestro Rey, que reine desde ahora en nuestros corazones!!

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Los Santos




Hace unos días celebramos el dia de los Santos.
Desde nuestra infancia tenemos recuerdos de las estampitas que nos daban en las misas o en el Colegio.
Sabíamos a qué Santo rezar para pedirle algún favor especial.
Quién no conoce a San Cayetano, patrono del trabajo; a Santa Rita , abogada de lo imposible, a San Antonio, para pedirle un novio...y así a muchos más.
Lo que a veces no pensamos es que todos estamos llamados a la Santidad.
Oh! imposible! Cómo voy a llegar yo a un altar?.
Debemos saber que se llama Santo, no solo a aquel que conocemos en los altares de las Iglesias y las estampitas. Hay millones de santos desconocidos por nosotros, pero conocidos por Dios.
Sí. Es santo aquel que realiza su tarea en la vida con amor.
Es Santo el que ayuda sin esperar nada a cambio, el que siempre está atento a la necesidad del otro, el que trata de comprender al prójimo,que tiene un espíritu pobre y sencillo,el que tiene un corazón limpio. El que ama.
¿A cuántos Santos habremos conocido, no?
Santos y Santas que han vivido fieles a Dios y que su santidad no ha sido "oficializada" , por decirlo de alguna manera, por la Iglesia.
Sería lindo conocer la historia del Santo por el cual nos pusieron nuestro nombre, y saber, que por estar un poco más cerca de Dios que nosotros, pueden ser intercesores de gracias, y a ellos rezarle.Conocer su vida y sus virtudes es muy lindo de compartir con hijos y nietos.
Nosotras, esposas y madres, tenemos en Santa Mónica, un ejemplo de esfuerzo, lágrimas y oración, por la conversión de su hijo.
Saben quien era su hijo? SAN AGUSTÍN.
Pidamos a Dios nuestro Señor, que nos dé mucha fuerza para realizar nuestras tareas con amor, sólo de ésto, nos pedirán cuenta.
¿HAZ AMADO?

viernes, 30 de octubre de 2009

Estamos desanimados!


Y.. sí, como no estarlo cada vez que leemos un diario, esperando una hora el colectivo o no pudiendo pagar las cuentas a fin de mes. O tenemos poco trabajo, o problemas familiares o enfermedades.
Es la vida. Es la realidad. Y a veces nos cansamos y bajamos los brazos.Entonces alguien nos dice:... "sólo nos queda rezar"!!
¿ Si hicieramos al revés?
Poner cada mañana, nuestro día en las manos de Dios.
Hacer todo lo que está dentro de mis posibilidades y un poco más.Y lo que yo no puedo resolver darselo a Él. Yo hago lo posible, Dios,lo imposible.
Señor, ocúpate Tú.
Es comodidad? No. Es confianza.
Aunque a veces sentimos que nuestras oraciones no están siendo contestadas.
Aunque todo parece de color negro.
Aunque nuestros esfuerzos no se vean.
Aunque no veamos nosotros los resultados positivos.
El sol siempre está, como dice la canción; y nuestro sol es Jesús.
No nos acostumbremos a ver el lado negativo de la vida,no aceptemos el fracaso, es posible que aunque una puerta se cierre, una ventana se abrirá.
Si creo que Dios es infinitamente poderoso, no solo debemos esperar en El sino que debemos tener esperanza en Él, que significa tener toda la confianza en su infinito y amoroso poder.
Si Dios es todo, por qué hacerlo tan pequeño y limitado como nosotros?

Oración:
Yo siempre espero en Tí, Señor Jesús
Estoy seguro que detrás de las sombras
Tú haces suscitar la luz,
detrás del llanto,
Tú haces suscitar la risa.
Siempre encuentras la manera para bendecirnos.
En Tí confiamos Señor!

miércoles, 14 de octubre de 2009

La casa de Juan: es la casa de María


Le había dicho Jesús desde la cruz a María, que Juan sería su hijo, y a Juan que María sería su madre...
Después de la muerte de Jesús, María debe de haber ido a su casa de Nazaret para recoger sus cosas para ir a vivir a la casa de Juan. Pocas cosas, tal vez llevó las herramientas de carpintero usadas por José y Jesús, algún recuerdo.Para María el cambio sería muy fuerte. Ella había vivido en la casa de Dios, y ahora tenía que vivir en la casa de los hombres. Pero, aceptó gustosa, como aceptaría tambien venir a vivir a nuestra casa.
Es probable que Juan tuviera la casa desordenada. Habría polvo por aquí, alguna túnica olvidada, vajilla sin lavar.María se pondría enseguida a ordenar todo aquello. Ella sabía hacerlo muy bien, había sido ama de la casa de Dios...
Verás María, ese pequeño desorden que encontraste en casa de Juan,lo encontrarás en nuestras casas. Hay muchas cosas desordenadas.
Probablemente en casa de Juan encontraste aparejos de pesca enredados y te pusiste a desenredarlos. En nuestras casas también hay cosas enredadas. Varios lazos familiares se han roto, estamos incomunicados, desconectados y enroscados en la vida de todos los días. Si vinieras, estoy segura de que nos ayudarías a desenredar varios lios.
En nuestros hogares no están todas las cosas, ni las personas en su lugar. Muchos tienen mucho trabajo, y no están en todo el día, otros, no tiene trabajo y entran en desesperanza, niños que no son controlados como debiera ser, ancianos solos y tristes.
En casa de Juan, al poner orden, encontarías cosas que sobran, o que no se usan.
Tambien en casa hay cosas que sobran: malos modos, impaciencia, rencores, agravios; o cosas que faltan: alegrías, paciencia, esperanza, en fin , más amor.
Y por último, el dinero, ese dichoso dinero centro de la vida actual, desgraciadamente, que sobra en muchos hogares y falta en otros tantos.Nos podrías ayudar a ver cuáles son las prioridades de la familia?

Date una vuelta por nuestras casa, María
tu nos ayudarás a organizar bien nuestros hogares.
Tú que pusiste la casa de Nazaret con tanto gusto,
que vino a vivir en ella el mismo Dios.

Te invitamos a nuestras casas porque tu sabes bien que,
desde que murió Cristo, tu casa es la casa de Juan...
tu casa son las casas de tus hijos, los hombres.
Ven a vivir con nosotros.
Estás en tu casa María.

Rev. Esperanza.Mov de Cursillos
de Cristiandad .1997

martes, 22 de septiembre de 2009

25 de Septiembre: "Visita a María de San Nicolás"


Todos aquellos que deseen formar parte del grupo que concurrirá el día 25 de Septiembre a saludar a nuestra Madre en su día, sólo tiene que reservar su lugar llamando a la Señora Susana Cordero al 4243-8338. Los esperamos!

viernes, 18 de septiembre de 2009

A la mujer le toca cambiar primero.



Esta afirmación puede tener algo de insoportable e indignante para las mujeres, pero tengamos el coraje de leer y comprender el porqué.
Esta actitud no tiene nada que ver con la resignación o la pasividad que se complace en un modus vivendi perezoso o complaciente.
Por el contrario, esta actitud requiere una gran fuerza del alma, de la misma manera que la no violencia no tiene nada que ver con la cobardía del que se esconde por miedo al peligro o por no afrontar el combate: el pacífico está dispuesto a dar la vida para que triunfe la paz.
Dar la vida es aceptar morir.
Pero¿ no hace falta más coraje para renunciar a uno mismo y dar la vida en los detalles, en lo cotidiano, que darla en un solo acto heroico?
Una de mis amigas me escribía hace poco:

Rápidamemte, me di cuenta al comienzo de mi matrimonio, de que la profunda unión a la que aspiraba no era fácil. A pesar de todo el amor que tenía por mi marido, nuestra comunión era muy frágil y nos peleabamos por detalles estúpidos e infantiles.
Cada vez que ésto sucedía, sentía que algo en mí se enfriaba, y cada vez que me dejaba llevar por mis sentimientos, me debilitaba, y me era cada vez más difícil volver; veía a mi marido alejarse y convertirse en un extraño.
Poco a poco, me fui convenciendo de que si quería que mi marido cambiara, era yo la que tenía que cambiar primero.
Sabía que era justo, pero no comprendía por qué.
Decía en mi oración:" Señor,sé que es imposible cambiar a los otros, y lo único que puedo hacer es dejarme cambiar por Tí, ofrecerme a tu transformación, dejarte vivir en mí, para que a través de mí, hagas tu voluntad".
Puedo decir ahora cuántas veces pude verificar en mi vida que esta actitud producía frutos invariablemente, ayudándome a superarme, a relativizar muchas cosas por las que no valía la pena perder la paz, y haciendo crecer el amor en mí.


Es el poder de transformación del amor, que no solo nos cambia, sino que transforma a aquellos que están alrededor de nosotros.
Es el sentido del precepto:"Amad a vuestros enemigos"(Mt5,44)
Solo nuestro amor puede tocarles el corazón.
¡Qué maravilla esa capacidad de amar que habita el corazón de la mujer!Esto es lo que ella debe descubrir hoy, esta fuerza del amor que es más poderosa que todos los argumentos del mundo, que desarma los enemigos más terribles.
El amor es siempre vencedor.
Nunca perdemos cuando amamos.
Si sembramos amor, recogeremos amor.
El amor da fruto y, aunque no sea inmediatamente, termina siempre por triunfar.
No transformaremos el mundo, si no nos dejamos transformar por Dios. Pero no hay transformación sin muerte. El gusano, para convertirse en mariposa, muere; la mujer debe morir a su deseo de dominar todo, para que la fuerza de Dios actúe en ella y a través de ella.
Jo Croissant

MEDITACIÓN DE LOS DOMINGOS

XXVI Domingo XXVI del tiempo ordinario Ciclo A Domingo 27 de septiembre 2026 “«¿Qué les parece? Un hombre tenía dos hijos y, dirigiéndo...