martes, 31 de julio de 2012

La Iglesia

" Id pues y haced discípulos míos todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles a guardar todo lo que os he enseñado. Y sabed que Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo"(Mt 28,19)

" Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra Ella"( Mt. 16,18)

Queridas todas
La Iglesia, mi Iglesia, nuestra Iglesia. Familia que nos dio la vida en abundancia. Santa y pecadora, santa porque guarda la Presencia real de Jesús, su Espíritu derramado en los Sacramentos, en la Santa Misa.
Pecadora, porque nos tiene a cada uno de nosotros. Firme a lo largo de los siglos a`pesar de...a pesar de...a pesar de...( Judas siempre al lado de Jesús a lo largo de los siglos).
Pero al mismo tiempo pienso qué facil es hablar de esta mi Iglesia, nuestra Iglesia. Qué fácil es señalar sus errores. Qué fácil es escudarse en ellos para tapar la propia incoherencia, qué fácil señalar lo malo como " publicidad del demonio" y no remarcar la vida entregada de millones de mártires( de hoy, no solo de la historia), a lo largo del mundo, la vida consumida en la caridad de sacerdotes, religiosos y religiosas, misioneros, laicos, la vida donada de tantas almas que oran y ofrecen sus sufrimientos y trabajan para construir y no destruir, para sumar y jamás restar. Para decir la verdad aunque duela y moleste. Esto no se publicita.
Recuerdo haber leído un diálogo entre Lutero( cuando aún era monje católico) y Erasmo de Rotherdam.
Lutero se esmeraba en señalar defectos de la Iglesia , sus pecados, en correspondencia que ambos mantenían. Finalmente Erasmo responde algo así como( no puedo citarlo textualmente)" Acepto mi Iglesia con sus errores, con sus defectos, porque Ella debe aceptarme a mí con los míos"
Sencilla y contundente respuesta que quedó grabada en mi alma.
Porque yo soy Iglesia y sigo pecando.La amo, trabajo para ella y la ensucian mis miserias.¿Cómo tirar la primera piedra?
 Nadie es dueño de la verdad, sólo Dios que se dignó abajarse hasta nosotros pobres humanos dañados por el pecado para revelar LA VERDAD en la persona de Jesucristo. Nadie puede creerse superior o mejor que nadie como dueño de la verdad.
Pero en esta sociedad relativista que pone la Biblia junto al calefón, contaminada de New Age, nos lleva  a perder la conciencia de que SÍ somos depositarios, custodios y transmisores de la Verdad. Nos olvidamos de la Presencia real de Jesús entre nosotros, de los dones del Espíritu  Santo, de la maternal intercesión de María y callamos, nos acobardamos, nos quedamos en la queja y en la lamentación de lo mal que está el mundo y la Iglesia, destruyendo en lugar de construir.
" Enseñándoles a guardar cuanto os he amado".Es un mandato, es una misión, no es algo destinado a unos pocos a los que les sobra el tiempo y las ganas. Es un mandato para TODOS NOSOTROS.
¿Cómo lo vivimos?¿ Somos conscientes de la belleza de nuestra fe?¿ Nos formamos para conocerla y amarla?¿Nos avergüenza llamarnos católicos?
"No te avergÛences pues, ni del testimonio que has de dar de nuestro Señor, ni de mí, su prisionero, sino al contrario soporta conmigo los sufrimientos por el Evangelio ayudado por la fuerza de Dios", decía Pablo a Timoteo( 2Tim 1-8)
Él Sabía en QUIEN tenía puesta su fe( 2Tim 1, 12)
Pablo siempre nos tira de las orejas no? La palabra de Dios nos confronta.

Ante el escándalo, mi corazón está triste, avergonzado. Pero con la gracia de Dios se renuevan mis anhelos de seguir defendiendo mi Iglesia, no a los que la ensucian, pero sí a la gran mayoría de sacerdotes, religiosos y religiosas,consagrados, que entregan su vida por el mensaje de Jesús. Y seguir defendiendo la Institución Sacerdotal sin la cual no tenemos la vida divina.
Recuerdo a San Juan María Vianney que nos decía"¿de qué nos sirve una casa llena de oro si no hubiera nadie que nos abriera la puerta?
La puerta es Jesús y los Sacramentos son los que nos purifican y dan vida".

Las amo siempre más
Cristina