viernes, 24 de junio de 2011

El padrenuestro vivido



Una señora me pidió un test para saber cómo andaba su cristianismo. Me animé y le dije que la mejor manera de verificarlo es averiguar si la vida entera cabe en el Padrenuestro.

Después me llamó por teléfono para decirme: fracasé rotundamente en la prueba. Mi vida no cabe en el Padrenuestro.

Me cuesta perdonar cuando me ofenden o me dejan de lado, Vivo tratando de encerrar la voluntad del Padre en los estrechos compartimentos de mi egoísmo; digo diariamente:"venga a nosotros tu Reino", rezo pero no cumplo, porque pienso demasiado en la construcción de mi reino, mi éxito, de mis programas. Soy capaz de pedirle el pan de cada día...hasta le pido la Eucaristía, pero no le pido el pan de la paz, para estar de pie, confiada cuando me toca vivir mis problemas, grandes o chicos...

No me dejes caer en tentación y , no me alejo o alejo a los míos de la ocasión de peligro...

Líbrame del mal, y ando buscando mi suerte o apoyo en horóscopos, adivinos o amuletos, en los que disfrazado de "buenito" se esconde el maligno. Porque no vemos "peligro" en todo lo que se nos ofrece desde la sociedad o los medios. Pero terminan contaminándonos.

Rotundamente, fracasé en la prueba .

Esa llamada me sacudió las estructuras. Revisé yo, mi presente y mi pasado.

Mis actitudes, gestos y pensamientos. Mis diálogos, mi solidaridad, mi vida en comunidad.

Y descubrí que vivo amontonando oraciones, recito con los labios, pero allí se quedan, no van a la práctica. Un cristianismo de fe recitada, no vivida.

Señor, perdona nuestras incoherencias. Ayúdanos a vivir el Padrenuestro con tu Gracia.

Danos fortaleza y alegría, y que podamos descubrir que en el camino de la vida, siempre estás a nuestro lado, aunque a veces no te veamos.

Danos tolerancia con todos nuestros hermanos; diferentes , pero iguales en dignidad para vos.

Danos tu Gracia y tu luz, para que podamos reflejar en nuestro día, que realmente somos" tus hijos" y podamos rezar con todo el corazón y la vida: "Padrenuestro que estás en el cielo...
















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