lunes, 26 de abril de 2010

Enamorarse de Jesús


Sucedió con todos los Santos. Con todos sin excepción. Se enamoraron de Jesús. Por lo que dijo, por lo que hizo, por su modo de actuar y por lo que representa en la historia de la humanidad.

A primera vista suena poético, con el correr del tiempo, se comprende que ésto,significa más que besar crucifijos..inclinarse ante el Sagrario y ladear la cabeza rezando suavemente...

Enamorarse de Jesús, no es una aventura superficial.

ES LA ENTREGA DE SÍ MISMO, PARA LO QUE SEA Y LA ALEGRÍA SIEMPRE PLENA DEL QUE SABE EN QUIEN CREE, Y LO QUE ESPERA.

Nos referimos a un amor que devora y arde en nuestro corazón.Que nos dá coraje para dar a conocer a Jesús como lo conocemos y amamos.

Amar a Jesús es poder transparentarlo en el diario vivir. Cuando van de compras o hacen deportes, en la oficina o en la charla de café, los que aman a Jesús , revelan en sus actitudes ese amor, profundo y misterioso que han descubierto. Y en ese amor a Jesús, aman a los demás.

¿Cómo lo encontramos, cuando lo descubrimos?. Jesús siempre nos llama, cada mañana, en cada sonrisa, en ese saludo, en esa duda, en ese acontecimiento, que nos hace pensar:"qué suerte!" " qué casualidad!"

Él quiere que lo amemos como SOMOS Y CON VALENTÍA PARA CAMBIAR POR AMOR A ÉL.

Solo un gran amor justifica la vida, y cuando ese amor se llama Jesús, esa vida se eleva a cumbres de perfección.

Para ésto fuimos llamados. Para amarlo en el lugar en el que estamos, y si bien no es tarea fácil, tenemos la certeza de su compañía a nuestro lado. Cuando tenemos una experiencia de Dios, cuando dejamos que Él entre en el corazón y cada día somos un poco menos egoístas, sabiondos, soberbios; y crecemos en caridad, fe y esperanza, solo nos resta ser PERSEVERANTES.

Cuando descubras a Jesús, no podrás guardarlo solo para tí, lo tendrás que compartir y transmitir. Ya estás enamorado!

La oración, la lectura del Evangelio, los sacramentos, te ayudarán en ese camino. Y la alegría y la paz de tu corazón serán imposibles de ocultar!