viernes, 10 de julio de 2009

El arte de hablar


" Las palabras en la boca del hombre son aguas profundas...fuente de sabiduría"(Prov.18,1)


Hablar es fácil; pero callar es todo un arte y requiere prudencia y dominio propio.
Cristo estuvo callado, vivió en silencio e ignorado durante 30 años, para luego poder hablar por espacio de 3 años solamente.
La palabra de Cristo, al promulgar su obra redentora, fue amable, atrayente, pero decisiva, penetrante y convincente. Llamó al pan pan y al vino vino, sin rodeos y con sencillez.
Pero cuando calló, no se defendió frente a las infamias, calumnias, acusaciones, injusticias y atropellos . Porque es inútil y contraproducente hablar a personas de antemano predispuestas.

Cristo nos dió ejemplo y nos convenció de que,
hablar oportunamente, es acierto
hablar frente al enemigo, es imprudencia;
hablar ante la injusticia, es valentía;
hablar para rectificar, es un deber;
hablar para defenderse, es perder el tiempo;
hablar para defender a otro, es compasión;
hablar ante un dolor, es consolar;
hablar para ayudar a otros, es caridad;
hablar con sencillez es rectitud
hablar de sí mismo, es vanidad;
hablar restituyendo la fama, es honradez;
hablar aclarando chismes, es obligación;
hablar disipando falsos infundios, es de conciencia;
hablar de los defectos ajenos, es lastimar;
hablar, debiendo callar, es necedad;
hablar por hablar, es tontería;
hablar de Dios, significa mucho Amor.
Ciertamente que no basta hablar, sino que es preciso saber hablar. Hay que aprender el arte de hablar, y hay pocos peritos en la materia.
Sería bueno, pensar, antes de hablar y recordar que solo tenemos una boca y dos oidos.
Tarea:¿ cómo hablo a mi familia, a mis amigos, a mis compañeros de trabajo?