martes, 22 de diciembre de 2009

En el tiempo de Adviento...


Estamos esperando un encuentro. Con el amor. Con un niño.

El amor hecho niño, tan pequeño como para entrar en nuestros corazones y transformarlo en su cuna, en su cabaña. La espera se transforma en esperanza.

En este tiempo Santo, de la esperanza brota una certeza: en Navidad nace el Amor. Sin duda.

Y nosotros podemos acogerlo sólo si, como pastores y discípulos escuchamos el anuncio. Podremos amarlo, si como María, nos dejamos implicar, incluso desbaratando nuestros proyectos.Inspirados por el Espíritu, lo cuidaremos como hizo José, lo adoraremos como los Reyes Magos,y nos inclinaremos ante su divina pobreza. Entonces El entrará en nuestras vidas, y hará en ella su morada, y nosotros hallaremo paz y tranquilidad, sabiéndonos amados por El Amor.

1 comentario:

Anónimo dijo...

HERMOSAS REFLEXIONES DURANTE TODO EL AÑO!!!!MUY FELIZ NAVIDAD!!!